Una chica puede dejar por unas horas su color natural y hacerse con una mirada que parte de tonos azul, verde, gris o pure hazel
Las modas atrevidas de las adolescentes van de la mano de los colores y los cambios inesperados. Es cierto que la ropa es un asunto que a las jóvenes les ocupa y que la forma de peinarse y maquillarse es como armar un rompecabezas, pero no hay obstáculos para ellas cuando se trata de cambios, entre los cuales pueden incluir el color de ojos.
Las valientes chicas no dudan en mudar de los pantalones a las faldas o los bucles a los pelos parados con gel, de los colores pastel a los ardientes. Su deseo es dar una imagen fresca y renovada en cada aparición pública, ya sea para ir al cine, de compras o a comer con los amigos.
Para estas pioneras de la moda, que con cada cambio se aventuran en las combinaciones y los contrastes, llegó FreshLook One Day, unos lentes de contacto especialmente pensados para las jóvenes que desean lucir siempre diferentes y cambiar su imagen con un solo toque, en cuestión de instantes.
Y para ayudar a estas adolescentes a lograr su objetivo, nada más fresco que un cambio de color de ojos. Unos lentes de contacto que no sean un problema, que se adapten a los globos oculares, que no deformen las imágenes y que les den la libertad de moverse a plenitud.
En prácticamente un abrir y cerrar de ojos, una chica puede dejar por unas horas su color natural y hacerse con una mirada que parte de tonos azul, verde, gris y pure hazel. Las lentillas son desechables, se usan un día y adiós; de esta manera se aleja el riesgo de infecciones.
UNA NUEVA VISIÓN
Todo mundo sabe que la mirada es algo que cautiva a las mujeres, seguramente tanto como a los hombres, y también que un cambio en el color de los ojos sorprende y hace que la vista de mucha gente siga a quien se atreve al cambio a un estilo fresco y novedoso.